Historia de Miramar

Antes de la Fundación

Desde antes de 1830, algunas familias de pioneros, atraídos por la riqueza de estas tierras, se aventuraban a ganarle espacios al "desierto", denominación que abarcaba a gran parte de la Provincia de Buenos Aires en poder de sus habitantes originales (aborígenes pampas, mapuches y querandíes, entre otros).

Una de las primeras familias que se radicaran en esta zona fue la Familia Otamendi, con Carlos Otamendi y su esposa Dionisia Byron (madre de la fundadora del pueblo de Comandante Nicanor Otamendi, Dña. Balbina Josefina Otamendi, llamado originalmente "Dionisia" en honor a su madre). Construyeron (a mitad de camino entre las actuales poblaciones de Miramar y Cte. Nicanor Otamendi) la estancia denominada "La linda de Chamuní" (en homenaje a la belleza de su madre), que posteriormente, merced al pillaje y los once incendios que se atribuyen a malones, se conoce popularmente como "El Infierno", siendo la casa quemada la primitiva, compuesta por una gran cocina y amplio dormitorio.

Según los registros, éste fue el primer establecimiento agropecuario del Sudeste de la Provincia de Buenos Aires, así como la primer escuela de la zona y posta, permitiendo con su presencia la instalación de otros establecimientos como la estancia "La Ballenera", en el distrito conocido como "Partido de Monsalvo".

Este Partido, que se origina en las primeras comandancias o fortines que subdividían la Provincia de Buenos Aires, y que estaban a cargo y bajo la protección de las dotaciones armadas destacadas en cada emplazamiento, es anterior a las fundaciones de Mar del Plata, Mar Chiquita y General Alvarado, e incluía las pequeñas poblaciones, estancias y establecimientos agropecuarios que corresponderían luego a los Partidos de General Pueyrredón (Mar del Plata), Mar Chiquita y General Alvarado.

A partir de la creación del Partido de Balcarce (19 de julio de 1865), el sector que luego sería destinado a la fundación de Miramar (la estancia "El Saboyardo", de la familia De la Plaza) queda integrada a este Partido, del cual se desprendería posteriormente el Partido de General Pueyrredón (Mar del Plata) en 1879.
Luego de la muerte de su padre en 1878, Fortunato de la Plaza se hizo cargo del establecimiento, radicándose en estas tierras. La familia De la Plaza residía en el casco de la estancia, que había sido construido por Don Andrés de la Plaza (padre de Fortunato) en el año 1871, lugar en que hoy se encuentra ubicada la finca "Los Abuelos" (calles 1 y 64).

Promediando el año 1887, y ante la posibilidad de que De la Plaza vendiera "El Saboyardo", Don José María Dupuy, quién era cuñado de Don Fortunato, y pertenecía a una familia de largo arraigo y destacada actuación pública en la zona, logró convencer a su familiar y amigo de que sería más beneficiosa la fundación de un pueblo balneario en los terrenos que le pertenecían.

Idea de la Fundacion

Fortunato De La Plaza, a la sazón Juez de Paz de la ciudad de Mar del Plata, encargó a Dupuy la realización de todas las tramitaciones necesarias para llevar a cabo el proyecto. Éste se trasladó entonces a la ciudad de Buenos Aires, interesando en el tema a su amigo, el Ing. Rómulo Otamendi, quién le brindo todo el asesoramiento y el apoyo necesario para llevar a feliz término la idea, quedando encargado de la realización de los planos y de las diligencias que correspondiesen llevar a cabo ante las autoridades.

El Ing. Otamendi, quien se encontraba desempeñando un cargo en la función pública, envió para realizar la mensura al Agrimensor Eugenio Moy. Así es que Moy, junto a José María Dupuy, procedieron a la confección del plano, y a la delineación de calles, ubicación de plazas, quintas, chacras, etc., regresando de inmediato a Buenos Aires para terminar con Otamendi el plano del futuro pueblo.

El prestigio de Fortunato de la Plaza le dio un importante impulso inicial al naciente pueblo: no sólo los primeros pobladores provenían de Mar del Plata (ciudad de la que Don Fortunato era Intendente en ese momento), sino que invitó a sus amistades a una excursión hasta Miramar, el 21 de febrero de 1888, hecho que motivó la publicación en la prensa escrita de la época del listado de apellidos ilustres que formaron parte de la comitiva.
Así fue adquiriendo su conformación el incipiente pueblo, con la construcción de las primeras edificaciones y la instalación de los primeros comercios, entre los que cabe destacar el famoso almacén "La Chata", fundado el 15 de abril de 1888, el que estaba ubicado en la esquina de las actuales calles 9 de Julio y 38, y que por muchos años sería el almacén de ramos generales por excelencia de Miramar.

El día 20 de Septiembre, el Poder Ejecutivo aprobó a través de una resolución el pedido de Fortunato De La Plaza, fundándose el pueblo de "Mira – Mar", denominación original que se mantuviera durante años.

El 6 de Octubre, Dn. Fortunato de la Plaza firmó ante el escribano Manuel Canata un poder a nombre de José Niño, para que éste lo represente ante la Escribanía Mayor de Gobierno al momento de escriturar los terrenos en favor de la Provincia.

Luego de solicitar los informes respectivos al Depto. de Ingenieros, para corroborar la ubicación de los solares, comprobar que De La Plaza no tenía deuda alguna con la Provincia, y que los terrenos no sufrían embargo o hipoteca alguna con la Provincia, se firmó, el día 6 de Noviembre de 1888, la escritura traslativa de dominio de los terrenos para edificios públicos.

La venta de tierra proseguía, mientras tanto, en forma sostenida, a través de Moy y Carbalho en Buenos Aires, de Fortunato De La Plaza en Mar del Plata, y de José María Dupuy en Miramar, instalándose pequeños comercios de ramos generales, almacenes y fondas, que conjuntamente con las edificaciones particulares, le iban dando la conformación de pueblo, hecho que iba atrayendo cada vez mayor cantidad de pobladores.

A los efectos de dar una organización administrativa al pueblo, se formó el 27 de Abril de 1890 el Juzgado Administrativo, que quedó a cargo de José María Dupuy, quién de esa manera se transformó en la primera autoridad de Miramar. El Juez de Paz tenía a su cargo, en esa época, la administración municipal, judicial y policial de todo el pueblo, dependiendo de la Intendencia del Partido de General Pueyrredón, a la que pertenecían estas tierras (y del que era intendente en ese momento Fortunato De La Plaza). La prensa escrita de Mar del Plata se hizo eco de las fiestas que se realizaron celebrando el acontecimiento.

Pero a la vez que organizaban el pueblo en sus aspectos administrativos, judiciales, comerciales y espirituales, los fundadores no olvidaban cuál era el propósito y a su vez el atractivo de Mira Mar: transformarse en una importante "estación de baños".

En tal sentido, en 1889 se realizaron las primeras gestiones tendientes a lograr la instalación de un ramal del Ferrocarril Sud hasta el pueblo de Miramar, ya que hasta ese entonces llegaba sólo hasta Mar del Plata. Se alentó además la instalación de hoteles y alojamientos destinados al turismo: ya en 1890, Miramar contaba con un Hotel ("El Argentino", más tarde "Hotel Miramar"), ubicado en la esquina de las actuales calles 9 de Julio y 20, y del que las crónicas de la época hablan elogiosamente.

Miramar, para su desarrollo sostenido, necesitaba de la autonomía administrativa y política del Partido de Gral. Pueyrredón. Es por ello que se iniciaron de inmediato las tramitaciones necesarias ante el gobierno de La Plata, tendientes a la formación de un nuevo Partido en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, las cuales se concretan oficialmente el 29 de Septiembre de 1891 con la creación del Partido de General Alvarado (en homenaje a uno de los militares que acompañaran al Gral. José de San Martín en la gesta libertadora a Chile y Perú), destacándose al pueblo de Miramar como cabecera del nuevo Partido.

A partir de 1962, se incorpora al Partido de General Alvarado la localidad de Centinela del Mar (perteneciente al Partido de Lobería), con lo cual se anexa una importante zona de potenciales recursos turísticos y agrícolas a este distrito.